Defendiendo la Fe, Parte 3
I. El Pecado de Presuncion
El catecismo dice: “Hay dos clases de presunción. O bien el hombre presume de sus capacidades (esperando poder salvarse sin la ayuda de lo alto), o bien presume de la omnipotencia o de la misericordia divinas (esperando obtener su perdón sin conversión y la gloria sin mérito)” (p. 580, #2092).
La Biblia enseña: I Jn 5:13 “para que sepáis que tenéis vida eterna,”; Jn 3:16 – “mas tenga vida eterna”; Jn 3:36 “tiene vida eterna” Jn. 5:24; Jn. 10:27-28 “no perecerán jamás”; Jn. 6:47; Jn. 6:40; Tito 1:2
“prometió desde antes del principio de los siglos”; I Jn. 2:25
“promesa…vida eterna”; Jn. 1:12 “potestad de ser hechos hijos de Dios”; Rom. 8:17 “herederos de Dios”; I Ped. 1:4 “reservada en los cielos para vosotros”; Jn. 14:2; Jn. 14:3
II. La Misa
El catecismo dice: “Cuando la Iglesia celebra la Eucaristía, hace memoria de la Pascua de Cristo y ésta se hace presente: el sacrificio que Cristo ofreció de una vez para siempre en la cruz, permanece siempre actual: ‘Cuantas veces se renueva en el altar el sacrificio de la cruz, en el que Cristo, nuestra Pascua, fue inmolado, se realiza la obra de nuestra redención’” (p. 389, #1364)
La Biblia enseña: Heb. 9:26 “una vez para siempre”; Heb. 10:10 “La ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre”; Heb. 9:12 “Una vez para siempre…habiendo tenido eterna salvación”; Heb 7:27;
El catecismo dice: “En efecto, cada vez que se celebra este misterio, ‘se realiza la obra de nuestra redención’…” (p. 403, #1405)
La Biblia enseña: Heb. 9:28 “Cristo fue ofrecido una sola vez”; Heb. 10:12 “Habiendo ofrecido una vez para siempre”; I Ped. 3:18
III. Las Imagenes
El catecismo dice: “Las imágenes sagradas, presentes en nuestra iglesias y en nuestras casas, están destinadas a despertar y alimentar nuestra fe en el Misterio de Cristo. A través del icono de Cristo y de sus obras de salvación, es a El a quien adoramos. A través de las sagradas imágenes de la Salvadora Madre de Dios, de los ángeles y de los santos, veneramos a quienes en ellas son representados” (p. 344-345, #1192)
La Biblia enseña:Ex. 20:4 “no te harás imagen, ni ninguna semejanza”; Dt. 16:22 “estatua, lo cual aborrece Jehová tu Dios”; Dt. 4:15-16; Dt 4:23; Ex 20:5; I Cor 10:19-20 “a los demonios lo sacrifican, y no a Dios”; Lev 19:4 “No os volveréis a los ídolos”; I Cor 5:11;
Ellos aun muestran que la doctrina no ha provenido de Dios:
El catecismo dice: “Siguiendo la enseñanza divinamente inspirada de nuestros santos Padres y la tradición de la Iglesia católica (pues reconocemos ser del Espíritu Santo que habita en ella), definimos con toda exactitud y cuidado que las venerables y santas imágenes, como también la imagen de la preciosa y vivificante cruz, tanto las pintadas como las de mosaico u otra materia conveniente, se expongan en las santas iglesias de Dios, en los vasos sagrados y ornamentos, en las paredes y en cuadros, en las casas y en los caminos: tanto las imágenes de nuestro Señor Dios y Salvador Jesucristo, como las de nuestra Señora inmaculada la santa Madre de Dios, de los santos ángeles y de todos los santos y justos” (p. 336, #1161)
La Biblia enseña:Salmos 135:15-18; Lev. 26:1; Marcos. 7:8
Mateo 15:9
Por: Jefrey Bush
Defendiendo la Fe, Parte 2
I. ¿Puede Maria, la madre de Jesus, salvar?
El catecismo dice: “En efecto, con su asunción a los cielos, (María) no abandonó su misión salvadora, sino que continúa procurándonos con su múltiple intercesión los dones de la salvación eterna…” (p 281, #969)
El catecismo dice: “Por su obediencia (María) fue causa de la salvación propia y de la de todo el género humano” (p.140, #494)
La Biblia enseña: Hechos 4:12 – “en ningún otro hay salvación”; Juan 14:6 – “sino por mí”; Juan 10:9 – “el que por mi entrare, será salvo”
El catecismo dice: “La virgen María unida con un vínculo indisoluble a la obra salvadora de su Hijo” (p. 340, #1172)
La Biblia enseña: Is. 43:11: “y fuera de mi no hay quien salve”. Oseas
13:4 – “ni otro salvador sino a mí”; II Samuel 22:3 – “fortaleza mía… Salvador mío”; Mateo 1:21– “él salvará a su pueblo de sus pecados”.; Lucas 2:11 – “un Salvador, que es Cristo el Señor”.; Juan 4:42 – “éste es el Salvador del mundo, el Cristo”.; Hechos 5:31 – “A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe ySalvador”.;Hechos 13:23 –“Dios levantó a Jesús por Salvador a Israel”.; II Timoteo 1:10 – “nuestro
Salvador Jesucristo”.Tito 1:4 – “Jesucristo nuestro Salvador”.; otros – Tito 3:6; I Jn 4:14; II Ped. 1:1; 1:11; 2:20; 3:18; I Ped. 1:18-19; Fil. 3:20
II. ¿Era Maria Perfecta, sin Pecado?
El catecismo dice: “Por la gracia de Dios, María ha permanecido pura de todo pecado personal a lo largo de toda su vida” (p. 140, #493)
La Biblia enseña: Rom 3:23; 3:10; 3:12; Gal 3:22; Eclesiastés 7:20;
Romanos 5:12; Ap. 15:4; Ap. 4:11; Mira mismas las palabras de María en Lc. 1:46-47; Mt 12:48-50; Lc 11:27-28.
III. ¿Tenia Maria otros Hijos fuera de Cristo?
El catecismo dice: “María fue Virgen al concebir a su Hijo, Virgen durante el embarazo, Virgen en el parto, Virgen después del parto, Virgen siempre” (p. 144, #510).
El catecismo dice: “La liturgia de la Iglesia celebra a María como la ‘Aeiparthenos’, la ‘siempre-virgen’” (p.142, #499)
La Biblia enseña: Mt. 13:55 (está hablando de su familia, no amigos – “hijo de… y sus hermanos”); Marcos 6:3; Gálatas 1:19.
Cual creemos – Salmos 119:160
IV. ¿Intercede Maria por Nosotros?
Muchos rezan fervientemente a la virgen María, creyendo que es la mediadora, que intercede en favor de ellos ante el Padre.
El catecismo dice: “Por eso la Santísima Virgen es invocada en la Iglesia con los títulos de Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora” (p. 281, #969)
La Biblia enseña: I Jn 2:1; Salmos 54:4; Heb 13:6; Sal. 34:19; I Tim 2:5; Heb 9:15; Heb 9:24; Heb 7:25; Rom. 8:34; Rom 8:27; Ef. 3:11-12; Heb 8:6
Mateo 15:9
Por Jefrey Bush
Defendiendo la Fe, Parte 1
I. Purgatorio
El catecismo dice: “La Iglesia ha formulado la doctrina de la fe relativa al Purgatorio sobre todo en los Concilios de Florencia y de Trento.” (p. 298, #1031)
La Biblia enseña que inmediatamente después de la muerte, uno va a la vida eterna – el hijo de Dios va al cielo y los que nunca pusieron su fe en Dios al infierno. Filipenses 1:23-24; Lucas 16:23; I Corintios 5:8
El catecismo dice: “Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo” (p. 298, #1030)
El catecismo dice: “La Iglesia llama Purgatorio a esta purificación final de los elegidos” (p. 298, #1031)
La Biblia enseña que ya somos limpios y no tenemos que sufrir:
Romanos 6:23; 5:18; Efesios 2:8; Romanos 5:9; Romanos 3:24; I Corintios 6:11
La Biblia enseña que ya fuimos purificados:
Hebreos 9:26; I Corintios 6:20; Hechos 20:28; Romanos 8:1
II. La Iglesia Puede Perdonar los Pecados
El catecismo dice: “No hay ninguna falta por grave que sea que la Iglesia no pueda perdonar.” (p. 285, #982)
El catecismo dice: “Por voluntad de Cristo, la Iglesia posee el poder de perdonar los pecados de los bautizados…” (p. 286, #1448)
El catecismo dice: “Por medio del obispo y de sus presbíteros, la Iglesia en nombre de Jesucristo concede el perdón de los pecados.” (p. 414, #1448)
La Biblia enseña:
Marcos 2:7, Efesios 4:32, Hebreos 4:16
El catecismo dice: “En efecto los obispos y los presbíteros, en virtud del sacramento del Orden, tienen el poder de perdonar todos los pecados ‘en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo’” (p. 418, # 1461)
El catecismo dice: “…era necesario que fuese capaz de perdonar los pecados a todos los penitentes, incluso si hubieran pecado hasta en el último momento de su vida” (p. 284, #979)
La Biblia enseña:
Salmo 32:5, 25:18, 51:2,4; II Crónicas 6:21; 7:14, Salmo 86:5; Colosenses 3:13
II Tim 2:5
III. Orando por los Muertos
El catecismo dice: “La comunión con los difuntos. La Iglesia peregrina, perfectamente consciente de esta comunión de todo el Cuerpo místico de Jesucristo, desde los primeros tiempos del cristianismo honró con gran piedad el recuerdo de los difuntos y también ofreció por ellos oraciones; ‘pues es una idea santa y provechosa orar por los difuntos para que se vean libres de sus pecados’ (2 M 12, 45). Nuestra oración por ellos no solo puede ayudarles, sino también hacer eficaz su intercesión en nuestro favor” (p. 278, #958)
La Biblia nunca nos da un ejemplo de orar por los muertos, mas bien nos enseña como orar por los vivos – I Corintios 15:31; Mt. 9:36-38; I Tes. 5:25; II Tes. 1:11; 3:1; Heb 13:18; Santiago 5:14, 16
La Biblia enseña que después de la muerte no hay esperanza – o el cielo o el infierno (mira más a la primera parte del punto I)
La Biblia enseña que el alma está en las manos de Dios – Mt. 10:28
La Biblia enseña que Dios tiene todo poder – Mt 28:18
La Biblia enseña que Dios intercede por nosotros – Hebreos 7:25
Mateo 15:9
Por: Jefrey Bush






